La trampa de la felicidad

La trampa de la felicidad

Cuando el positivismo tóxico nos hace sentir culpables 

¿Te has sentido culpable por no ser «suficientemente feliz»? El positivismo tóxico y la cultura de la felicidad obligatoria pueden generar ansiedad y malestar al ignorar la complejidad de las emociones humanas. En Bienestar MC, exploramos cómo este enfoque individualiza problemas estructurales y te invitamos a descubrir un bienestar más auténtico y consciente. 

 

¿Por qué nos sentimos obligados a ser felices? 

Vivimos en una sociedad que nos dice, una y otra vez, que deberíamos ser felices. Libros de autoayuda, coaches motivacionales y mensajes en redes sociales prometen fórmulas rápidas para alcanzar el éxito y el bienestar emocional. Pero, ¿qué ocurre cuando esa búsqueda se convierte en una presión constante? ¿Y si, además de sentirnos mal, nos sentimos culpables por no cumplir con ese mandato? 

En Bienestar MC, entendemos que la felicidad no es un estado permanente, sino una experiencia más entre muchas otras. La obsesión por alcanzarla puede generar ansiedad, frustración e incluso aislamiento. No estás solo si te sientes así. Este artículo explora cómo el positivismo tóxico y la llamada happycracia (o cultura de la felicidad obligatoria) pueden afectar a nuestra salud mental, y qué alternativas existen para construir un bienestar más realista y compasivo. 

 

El mito de la felicidad fácil

¿Qué nos dice el positivismo tóxico? 

El discurso del positivismo tóxico suele basarse en tres ideas equivocadas que, aunque parecen inofensivas, pueden generar malestar y confusión. Vamos a analizarlas: 

  1. «Si lo deseas lo suficiente, lo lograrás» Muchos mensajes de autoayuda utilizan términos científicos —como neuroplasticidad o psicología cognitiva— para dar apariencia de rigor. Sin embargo, a menudo carecen de evidencia sólida o referencias académicas contrastadas. Esto no significa que la ciencia no aporte herramientas útiles, pero es importante distinguir entre lo que está respaldado y lo que es simplemente un eslogan comercial. 
  1. «Tu felicidad depende solo de ti» Uno de los mensajes más repetidos es que el éxito y el bienestar son responsabilidad exclusiva del individuo. ¿Estás pasando por un mal momento? Según esta narrativa, es porque «no te esfuerzas lo suficiente» o «no tienes la mentalidad adecuada». Pero esta visión ignora factores clave como: 
  1. La situación económica y laboral. 
  1. El entorno familiar y social. 
  1. Las desigualdades estructurales. 

Al culpar al individuo, se invisibilizan las barreras reales que pueden estar afectando su vida. 

  1. «Las emociones ‘negativas’ son el enemigo» El positivismo tóxico nos dice que emociones como la tristeza, la frustración o la ansiedad son señales de debilidad y deben evitarse. Sin embargo, estas emociones son partes naturales de la experiencia humana. Intentar suprimirlas no solo es agotador, sino que puede llevarnos a ignorar problemas que necesitan atención. 

Por ejemplo, la tristeza puede ser una respuesta adaptativa ante una pérdida, y la ansiedad, un mecanismo de alerta ante situaciones de incertidumbre. No son emociones «malas», sino información valiosa sobre lo que nos está pasando. 

 

¿Qué consecuencias tiene esta presión por ser felices? 

Cuando la felicidad se convierte en una obligación, pueden surgir efectos paradójicos: 

  • La paradoja de la felicidad: Cuanto más la perseguimos, más lejana parece. El filósofo Alan Watts lo explicaba así: forzar un estado emocional suele tener el efecto contrario. La obsesión por «ser feliz» puede generar más ansiedad y menos satisfacción. 
  • La comparación constante en redes sociales: Plataformas como Instagram o TikTok muestran vidas aparentemente perfectas, lo que alimenta la sensación de que nosotros «no damos la talla». Esto afecta especialmente a grupos como las mujeres, que suelen enfrentarse a estándares irreales sobre su físico, éxito profesional y roles familiares. 
  • La simplificación de la psicología: La demanda de «consejos rápidos» o microtips puede llevar a malentender cómo funciona la terapia. Un proceso terapéutico no consiste en recibir recetas mágicas, sino en explorar, entender y gestionar las emociones y situaciones desde una perspectiva profesional y personalizada. 

Aquí es importante recordar que acudir a terapia no es señal de debilidad, sino de cuidado y autoconocimiento. No hace falta estar en una crisis grave para beneficiarse de ella. De hecho, la terapia online ofrece la ventaja de poder conectarte desde un entorno seguro y cómodo, sin desplazamientos ni pérdidas de tiempo, lo que facilita dar el primer paso. 

 

Hacia un bienestar más auténtico

¿Qué podemos hacer? 

En Bienestar MC, proponemos un enfoque diferente, basado en: 

  • Aceptar que no todo depende de nosotros: Reconocer los factores externos que influyen en nuestro bienestar nos ayuda a ser más compasivos con nosotros mismos. 
  • Validar todas las emociones: La alegría, la tristeza, el enfado o la ansiedad son partes de la vida. No se trata de eliminarlas, sino de aprender a gestionarlas y entender qué nos quieren decir. 
  • Buscar apoyo profesional cuando lo necesitemos: La terapia no es solo para «casos graves». Es un espacio para crecer, entenderse mejor y desarrollar herramientas que nos ayuden a navegar la vida con más serenidad. 

Si te sientes identificado con lo que has leído, recuerda que no estás solo. Muchas personas pasan por situaciones similares, y pedir ayuda es un acto de valentía. 

 

La felicidad no es el destino, sino parte del camino 

La cultura de la felicidad obligatoria nos ha hecho creer que deberíamos sentirnos bien todo el tiempo. Pero la vida es más compleja, y eso está bien. En lugar de perseguir un ideal inalcanzable, podemos aprender a vivir con mayor conciencia, aceptando tanto los momentos de luz como los de sombra. 

Si sientes que el positivismo tóxico te ha generado presión, ansiedad o culpa, la terapia puede ser un buen lugar para empezar a soltar esa carga. No se trata de «arreglarte», sino de acompañarte en tu proceso, con respeto y sin juicios. 

¿Te gustaría explorar cómo gestionar estas emociones desde un enfoque más realista? En Bienestar MC, estamos aquí para ayudarte.